pasar al lado del arbitro en medio del partido y darle una palmada cariñosa es poco frecuente. Claro que si el colegiado es una mujer, de muy buen ver porcierto, y la plamada es en los pechos, lacosa ya es mas comprometida. Solo hay que ver la cara de ella y la disculpa avergonzada del jugador. Y los locutores partiendose el pecho de la risa. Nunca mejor dicho.